LA DIVINIDAD NO ES UNA META, ES EL PUNTO DE PARTIDA
La divinidad no es una meta, es el punto de partida
Cuando la dificultad llega estamos acostumbrados y programados para taparla con ruido, distracción, productividad.
El Agradecimiento, la gratitud no llena el vacío cuando este no es carencia o falta, sino exceso de mentira sostenida durante demasiado tiempo.
Cuando sigues intentando vivir en una identidad que ya sobrepasó su fecha de caducidad, el Alma empieza a protestar ya que todo lo que te rodea fue construido por y para una versión de ti que ya no exixte.
Sin presión y sin incomodidad, no hay cambio real ni transformación, pero nos enseñaron a huir de estas sensaciones y a interpretarlas como una amenaza.
Lo que sientes como confusión no es pérdida del rumbo, sino que es una recalibración interna, no es que no haya dirección, es porque la flecha ya no apuntaba hacia lo verdadero.
Cuando algo se derrumba en tu vida, lo que cae es el terreno que el alma había cedido para adaptarse. Durante un tiempo, habitaste y ocupaste espacios que no eran tuyos, aceptaste y adoptaste valores que te explicaban el mundo pero no a ti.
Permanecer en el vacío, no interfieras, no luches por entender, acelerar o controlar.
Entiende que la unica opción es demolerlo todo para poder reconstruir desde otro referencial. No insistas en habitar lo inhabitable por miedo, no te aferres a una identidad que ya cumplió su función, no finjas coherencia donde ya no la hay. Tu esencia, tu verdad nunca se romperá, solo aquello que se creó desde el miedo, la adaptación, el deseo de complacer o la búsqueda de aprobación.
El Colapso llega cuando ya no podías crecer dentro de lo conocido, es una bendición disfrazada de caos. Es el acto más compasivo que la Vida pudo ofrecerte. No se está derrumbando tu vida, se estan callendo las mentiras
...Y aparece un silencio incómodo como una habitación vacía donde ya no sabes donde sentarte.
Lo primero que aparece en el silencio es el ruido acumulado ya que el ego aprovecha este espacio para hacerse escuchar con más fuerza, pero si permaneces ahí y no reaccionas a ello, si no intervienes, será como un rio de aguas agitadas, al inicio el fondo seguirá turbio pero poco a poco el barro se irá depositando en el fondo, no porque lo limpies sino porque dejarás de agitarlo.
Aparecerá tu voz interna, la auténtica, la que no busca comodidad y si alineación, soberanía. Por eso es importante no llenar el vacío con urgencia y dejarlo madurar.
Poco a poco tu vida empezará a alinearse.
La necesidad y el deseo de controlar tu vida nace del miedo y de la falta de confianza, cuando la mente es quien dirige y diseña las estrategias, ésta busca seguridad no vida auténtica.
La elección escogida desde el miedo garantiza supervivencia pero no permite la expansión.
Cuando intentas controlar tu vida, la atención se fragmenta, estás en el pasado y en futuro observando escenarios hipotéticos, esto te aleja del momento presente y te desconecta delinstante donde la vida puede actuar con precisión.
El control se suelta actuando desde la escucha, no desde la reacción.
El presente es el único lugar desde donde algo puede suceder y desde donde realmente puedes actuar. El pasado ya no responde y el futuro....no existe. ¿Vas a seguir negociando con recuerdos y apostando por suposiciones y proyecciones?
El sufrimirnto no nace de lo que ocurre sino del desplazamiento mentalen el tiempo cuando vas al pasado y lo revives o cuando intentas anticipar el futuro abandonando la realidad del presente y un cuerpo sin presencia es el lugar perfecto para que la tristeza, la ira, la ansiedad, la culpa se instalen.
La mente no sabe descansar y está programada para recordar y planificar.
El cuerpo está siempre en el presente, y los sentidos son el puente, la puerta directa a este estado. Cuando llevas tu atención al cuerpo, la conciencia regresa.
Donde te encuentres ahora es lo que va a determinar tu mañana, por eso, habita con presencia para que todo se manifieste desde el orden interno. habitar el presente no significa dejar de recordar ni dejar de planificar, sino usarlo sólo en momentos necsarios y regresar. Esto para el Ego no es muy apetecible ya que se alimenta de tu drama personal y si dejas de nutrirlo repitiendo constantemente pensamientos e historias, se debilita.
Vivir en el presente no significa que tu vida vaya a ser fácil, pero será real.
La Historia de quien eres no empezó contigo, la heredaste, y tu recorrido, nos da un paisaje de las decisiones que tomaste, de las justificaciones de tus miedos, de tus recuerdos. Esto, no es tu verdad, es la carcel más sofisticada que existe, tu Historia Personal, lo que llamas tu Identidad y la construiste desde adentro con pedacitos de experiencias, interpretaciones, conclusiones rapidas y no revisadas, y así evento tras evento, uno para sobrevivir, otro paa justificar, otro para protegerte, otro par afirmarte, otro para excusarte...ser un héroe te da valor a cambio de sacrificio, la culpa te mantiene pequeño, ser una víctima te permite no responsabiizarte...pero te sientes a salvo cn todo esto. Todo tiene su precio y su recompensa.
La mente confunde repetición con verdad, una mentira repetida no es verda, es costumbre. Ahora, observate con honestidad y escucha tu diálogo interno. Al ego le encanta la narrativa que sostiene el sufrimiento, porque da coherencia, por eso preferimos ser infelices antes que incoherentes. Cambiar tu narrativa requiere soltal quien eres, te exige observar tu historia personal sin confundirte con ella, si, dialogar con ella, sin juzgarla, sin dramatizarla, para que deje de gobernar y te vuelvas disponible a un cambio que refleje y sostenga la coherencia de lo que realmente eres.
Tu pasado dejará de ser una sentencia y el futuro una promesa o una amenaza transformandolo en una posibilidad abierta.
Recuerda, quien eres realmente no tiene historia ya que tu identidad no depende de lo que has vivido, ocurre, sucede, pero no te define.